No olvide su cuna quien haga fortuna.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Ni quito ni pongo rey.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Aseada aunque sea jorobada.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Suerte, y al toro.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
No es quejido, sino que jode.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Quien hace malas, barrunta largas.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
En carrera larga hay desquite.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El corazón engaña a los viejos.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
A gran chatera, gran pechera.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
El que quiere subir inventa la escalera.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Toda flor quiere ser fruto.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Mala olla y buen testamento.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Quien lee despacito, comprende el escrito.