Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Cada cual decía del amor que tenía.
Loro viejo no aprende a hablar.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Quien te ha visto y quien te ve.
El verano muere siempre ahogado
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
La lluvia no se queda en el cielo.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
A gran salto, gran quebranto.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Echando a perder se aprende.
El llanto sobre el difunto.
A cama chica, echarse en medio.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Quien empiece el juego que siga con él
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.