Mal huye quien a casa torna.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Hacer de su capa un sayo.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Alegría amagada, candela apagada.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Roma, acuerdos y locos doma.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
A buena confesión, mala penitencia.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Dinero guardado, barco amarrado.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
La oración de los rectos en su gozo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Espéjate para que veas cómo eres.
Perro que ladra no muerde.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Hacer castillos en el aire.
Se queja más que la llorona.