A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Espéjate para que veas cómo eres.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
A casa vieja, portada nueva.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
La libertad es un pan bien cocido
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Del mal vino, buena borrachera.
Nunca con menores, entables amores.
Cada dueño tiene su sueño.
No todo lo que pendula cae
Oír campanas y no saber dónde.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A la mujer y a la mula, vara dura.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Tras buen soplo, buen sorbo.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
No se hablar, y me mandas predicar.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.