Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Llámame gorrión y échame trigo.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
El que demonios da, diablos recibe.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Las penas con pan son buenas.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La vida es así, y el día es hoy.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Buena muerte es buena suerte.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
El que del campo viene, cenar quiere.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Ave por ave, el carnero si volare.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.