Hoy arreboles, mañana soles.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Esto son habas contadas.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A la vejez, cuernos de pez.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Año de brevas, nunca lo veas.
A viña vieja, amo nuevo.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El hombre nació para morir, es mortal.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
El dolor embellece al cangrejo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Leche y vino, veneno fino.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Inútil como cenicero en moto.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Quien no sabe dar sabe recibir
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Comida sin siesta, campana sin badajo.