Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La verdad sale en boca de los niños.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Echar confites a un cochino, es desatino.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
No hay alegría sin aburrimiento
El que no chilla, no mama.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
el fracaso es la madre del éxito.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
A buen santo te encomiendas.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Cada mochuelo, a su olivo.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La buena hija dos veces viene a casa.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
El hambre es el mejor cocinero.
A rey muerto, principe coronado.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.