Real que guarda ciento, es buen real.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Una abeja no hace colmena.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Tiene Mayo la llave del año.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Boca ancha, corazón estrecho.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Dar carne al lobo.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El que porfía mata venado.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Oír como quien oye llover.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Quien la haga que la pague.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Saber es poder.
Mientras el Saprissa este con vida, no se repartan nada.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Juramento, juro y miento.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Aquí paz y en el cielo gloria.