Cuando no se puede segar, se espiga.
Para bien morir, bien vivir.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
En tiempo de campaña, apaña.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El tiempo vuela, que se las pela.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
No le busques ruido al chicharrón.
Barco amarrado no gana flete.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Malos humores salen con buenos sudores.
Tu quieres que el león me coma.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Tirar la casa por la ventana.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Quien bien quiere, bien obedece.
El mal comido no piensa.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Sale más caro el candil que la vela.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Más puede Dios que el diablo.
Detenerse después de probar un poco algo.