Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Comprar al pobre, vender al rico.
Un tropezón puede prevenir una caída.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
De lengua me como un plato.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
El nuevo paga novicial.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Al viejo pelele, todo le duele.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Yantar sin vino, convite canino.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Dicen que la educación se mama.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
No oigo, soy de palo.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Cual el tiempo, tal el tiento.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Al que quiera celeste, que le cueste.