No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
De lengua me como un plato.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Al viejo pelele, todo le duele.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El nuevo paga novicial.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Yantar sin vino, convite canino.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
No oigo, soy de palo.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Dicen que la educación se mama.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Al que quiera celeste, que le cueste.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.