Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Hacerse la boca agua.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Si no sobra es que falta.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Abril, uno bueno entre mil.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Agua beba quien vino no tenga.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Mucho apretar, listo aflojar.
No hay bueno caro ni malo barato.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Dar con la puerta en la cara.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Por San Lucas, bien saben las uvas.