En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Hambre larga, no repara en salsas.
Después de toda oscuridad hay luz.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
El oficio hace maestro.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
El mal ajeno no cura el mío.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Después de la risa viene el llanto.
Buey muerto, vaca es.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
La mucha tristeza sueño acarrea.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
El último mono es el que se ahoga.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
A cazuela chica, cucharadica.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Mejor precavido, que arrepentido.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
La compañía en la miseria hace a ésta más
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
La barba no hace al filósofo
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Cada necio quiere dar su consejo.
Ara bien y cogerás trigo.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.