Para el mal peón, no hay buen azadón.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
No hay altanería que no amanece caída.
Primero son los presentes que los ausentes.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Tal vendrá que tal te quiera.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Al hambre no hay pan negro.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El buen libro de las penas es alivio.
El muerto se asusta del degollado.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Todas las horas hieren. La última mata.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
La lealtad se paga.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Mala yerba, mucho crece.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Aquí el más tonto hace relojes.
No donde naces, sino donde paces.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.