El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Hacer la plancha.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Tan rápido como un chisme.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Can que mucho lame, saca sangre.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Mal ayuna el que mal come.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
A buenas horas, mangas verdes
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Amores de lejos no son parejos.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Date a deseo y olerás a poleo.
A caballo nuevo jinete viejo.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Madre hay una sola.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Zumo de parras, la alegría de la casa.