Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Hacer la plancha.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Can que mucho lame, saca sangre.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Mal ayuna el que mal come.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
A buenas horas, mangas verdes
Quien mucho escucha, su mal oye.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
A caballo nuevo jinete viejo.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Date a deseo y olerás a poleo.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Amores de lejos no son parejos.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Madre hay una sola.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.