Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Comida sin hospitalidad es medicina.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Buey viejo, surco nuevo.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Donde lloran esta el muerto.
Casa hecha, sepultura abierta.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Parecerse como un huevo a una castaña.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Boca con boca se desboca.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Corazón codicioso, no tiene reposo.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Cuanto más primo, más me arrimo.
La lengua es el azote del culo.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Burro amarrado, leña segura.
Pan candeal no hay otro tal.
Lo que no conviene no viene.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.