Al pagar dinero, pesar y duelo.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Donde hay nobleza, hay largueza.
El inicio es la mitad de la tarea.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
El sol siempre reluce.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Para el postrero no hay cuchara.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Donde se pace, que no donde se nace.
Perro viejo no ladra en vano.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Haceos miel y comeos han las moscas.
En enero, cada oveja con su cordero.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El que no cae, resbala.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Que cada cual espante sus pulgas.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.