A braga rota, compañón sano.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Dios no espera año para castigar.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Mujer precavida vale por dos.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Por mucho pan nunca es mal año.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Cada gorrión tiene su corazón.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Muerto, ¿quieres misa?.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Tiempos pasados fueron mejores.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Olla reposada, no la come toda barba.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
A año tuerto, labrar un huerto.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
De petaca ajena, la mano se llena.
A gran pecado, gran misericordia.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El tomate hasta que se remate.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Alegría y tristeza muerte acarrean.