Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Cortesías engendran cortesías.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
La fortuna es madrina de los necios.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Para que no se espante el borrico por delante.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Come y bebe, que la vida es breve.
Todo gran amor no es posible sin pena.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
Casa ordenada, casa salvada.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Favores harás, y te arrepentirás.
El corazón es un guía que los pies siguen
La mala cama hace la noche larga.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Junta de cuatro, junta del diablo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.