Hormigas con ala tierra mojada.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Haz lo que haces.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Cada cual decía del amor que tenía.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El que tiene lengua a Roma va.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Bebe y ata la bota.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Meter aguja y sacar reja.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
En Octubre echa pan y cubre.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Con pan, hasta las sopas.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Hijos casados, trabajo doble.
El hablar bien, poco cuesta.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que antes muere, antes lo entierran.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.