Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Primero fui yo puta que tu rufián.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
No hay sustituto para la experiencia.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Quien duerme no coge liebre.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
El buen vino sin ramo se vende.
Muchos componedores descomponen la novia.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Baila Antón según le hacen el son.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.