Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Al mal segador la paja estorba.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Parva trillada, parva beldada.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A confite de monja pan de azúcar.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Una van de cal y otra van de arena.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Ocurre en las mejores familias.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Jugar bien sus cartas.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Dios castiga, pero no ha palo.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.