Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Que cada cual espante sus pulgas.
Una gran ciudad es un gran desierto.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Jamás digas: nunca jamás.
Los casados, casa quieren.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Adelante con los faroles.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Ira de hermanos, ira de diablos.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Mucho preito hace mendigo.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Mujer precavida vale por dos.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Cazador, mentidor.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
La intención hace la acción
La Luna no es pan de horno
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.