Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Buenas razones cautivan los corazones.
Al desdén con el desdén.
A la vejez aladares de pez.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Se queja más que la llorona.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
A gran prisa, gran vagar.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Alegría amagada, candela apagada.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Hablar por referencias es casi mentir.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Piensa la araña que todos son de su maña.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Madruga y verás; busca y hallarás.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Es de sabios, cambiar de opinión.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
A gato viejo, rata tierna.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Agárrate, que hay curvas.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.