Comer a dos carrillos, como monja boba.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Como pecas, pagas.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Un deber fácil no es un deber
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Ahora sí se monto la gata en la batea
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
La vida da muchas vueltas.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Pan no mío, me quita el hastío.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Dos fuentes, dos ríos.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
La barca pasa, pero el río queda.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Del ocio nace el feo negocio.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.