El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Los burros prefieren la paja al oro.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
La verdad es de un solo color
Las migas son también pan.
No te asombres por poca cosa.
Te cierran una puerta y te abren diez.
A consejo malo, campana de palo.
Alegría, belleza cría.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Viajar con un amigo hace amar la vida
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El burro al ratón le llamó orejón.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Tiene más carne un huevo frito.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Las sueños, sueños son.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Nunca cages mas de lo que comes.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Beber sin comer, maña de ranas es.
De todas maneras, aguaderas.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Noche toledana. (Irse de farra).
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Ido el conejo me das consejo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.