La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Del mal vino, buena borrachera.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Mañana te lo dirá la vida.
Irse con la música a otra parte.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
La fuerza no es un remedio
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Ama como el lobo ama a la oveja
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Demasiada alegría es dolorosa
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Ojo por ojo, diente por diente.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Bodas largas, barajas nuevas.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Quien sabe, sabe.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Voy a ir hacer un mandado.
La suerte nunca da, solo presta.
Confía en lo que ves
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El saber no ocupa lugar.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.