De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Ir de trapillo.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Mañana te lo dirá la vida.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Del mal vino, buena borrachera.
La fuerza no es un remedio
Irse con la música a otra parte.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Ama como el lobo ama a la oveja
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Ojo por ojo, diente por diente.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Quien sabe, sabe.
Demasiada alegría es dolorosa
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La suerte nunca da, solo presta.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Bodas largas, barajas nuevas.
Voy a ir hacer un mandado.
Confía en lo que ves
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Fea con gracia, mejor que guapa.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
El saber no ocupa lugar.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.