Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Burro suelto del amo se ríe.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Demasiada amistad genera enfados
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Hacer algo de cayetano.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Palabras de santo, uñas de gato.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
La buena lectura, alivia la tristura.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
A misa temprano nunca va el amo.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
De buena harina, buena masa.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
No se disparan flechas a una cara sonriente.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Hablar a tontas y a locas.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Del ahogado, el sombrero.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Tener un hambre de lobo.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Las boñigas de los caballos no son higos
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Después de un gustazo, un trancazo.
El que espera desespera.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.