No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Canción de la transición.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Quieres taparle el ojo al macho.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Despacio, que llevo prisa.
No te metas en querellas ajenas.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Agua fina saca la espina.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
A veces caza quien no amenaza.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Para muestra basta un botón.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Mal largo, muerte al cabo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Miren quién habló, que la casa honró.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.