Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Bienes y males, a la cara salen.
La sal no es atacada por las hormigas.
El tiempo es oro.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Por un clavo se pierde una herradura.
La ventura es paño que poco dura.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Quien tiene candela, jamás se congela.
De mala ropa no sale un buen traje.
No te metas donde salir no puedas.
Calle mojada, caja cerrada.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
El sastre de fama, conoce la trama.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
La jodienda no tiene enmienda.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Come para vivir y bebe para comer.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.