Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Hay confianzas que dan asco.
Si no sobra es que falta.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Cava, cava y encontrarás agua.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Maestre por maestre, seálo éste.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
De padre carpintero, hijo zoquete.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Barco grande, ande o no ande.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Amor viejo, pena pero no muere.
Aseada aunque sea jorobada.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Emprestaste, perdiste al amigo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Escucha en el silencio y serás sabio.
No porque la rana salte tiene muelles.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Las penas no matan, pero rematan.