El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Te pido hojas y me traes ramas.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
La muerte regalos no prende.
Saber es poder.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Al calvo pelón como al niño cagón.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Por más buena la vacada, no da leche condensada.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Una ola nunca viene sola.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Lo que por agua viene por agua se va.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Hay ropa tendida.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Lo malo nunca es barato.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Hay confianzas que dan asco.
Bodas y aguas, como son guiadas.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.