Lo que no se conoce no se apetece.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Palabra de boca, piedra de honda.
Borrón y cuenta nueva.
Los sordos no oyen, pero componen.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
A fuerza de villano, hierro en mano.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
A capar se aprende cortando cojones.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Buena es la linde entre hermanos.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
No somos ríos, para no volver atrás.
Hablar bajo y obrar alto.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Adorar al santo por la peana.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.