De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
El sueño es alimento de los pobres.
Cabeza vana no cría canas.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Las penas solteras, son más llevaderas.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El que pega primero pega dos veces.
A cada cerdo le llega su San Martín.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
El nuevo paga novicial.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Gratis, hasta las puñaladas.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Este batea y corre para tercera.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Me picó una araña y me até una sábana.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.