Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
A escote, no hay nada caro.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
El vino con el amigo.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
El amor hace salir alas
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Reloj y campana, muerto mañana.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Más vale odiado que olvidado.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Las piedras rodando se encuentran.
El ignorante es poco tolerante.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Mear sin peer, rara vez.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
El que se escusa, se acusa.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
De perdidas al río.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Intimidades, solo en las mocedades.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.