Mala hasta vieja la zangarilleja.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Éramos pocos y parió la abuela.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Bueno es caer para más valer.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
A la cabeza, el comer endereza.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
A bien obrar, bien pagar.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Las cosas en caliente pegan.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
La admiración alaba, el amor es mudo
Por enero florece el romero.
Llegar al humo de las velas.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Hebra larga, costurera corta.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
La flor no se conserva roja cien días.
Arca abierta al ladrón espera.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
Pesar compartido, pronto es ido.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El amor hace salir alas
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Llevar bien puestos los calzones.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
El vino con el amigo.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
El dinero no compra la felicidad.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
No hay que pedirle peras al olmo.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
En casa del albañil, goteras mil.
Para el postrero no hay cuchara.
A escote, no hay nada caro.