Por San Antón, la gallina pon.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Amor de asno, coz y bocado.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Galga salida, a liebre parida.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Ofrecer el oro y el moro.
El enamorado es el camarada del alma.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
En cada tiempo, su tiento.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
El que tiene sed, busca agua.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
De uvas a peras.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Gente castellana, gente sana.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Encima de la leche, nada eches.
Al mal hecho, ruego y pecho.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Demasiado pedo para la mula.
El hogar del Ingles es su castillo.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Una hora de contento, vale por ciento.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Oración de perro no va al cielo.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.