Más se junta pidiendo que dando.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Habló de putas "La Tacones".
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
El gusto se rompe en géneros.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Abril, uno bueno entre mil.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Cabeza grande, talento chico.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Al que le pique, que se rasque.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Bien canta Marta después de harta.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
En Agosto trilla el perezoso.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Bebe y ata la bota.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
De ensalada, dos bocados y dejada.
O la bebes o la derramas.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
A la sombra del favor, crecen vicios.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
No cantes victoria antes de tiempo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Mira la peseta y tira el duro.
Al mal año, tarria de seda.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.