Escucha tu corazón... que sabe.
A burro viejo, poco forraje.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El arroz ya está cocido.
Hasta el rabo, todo es toro.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Lo que fuere sonará.
Dando dando, palomita volando.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Dinero llama a dinero.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Donde hay duda hay libertad.
Caer para levantarse, no es caer.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La distancia hace a las montañas más azules.
Poco y entre zarzas.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Donde uno piensa, otro sueña.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
De padres bocois hijos cubetas.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Gallina que canta, de poner viene.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Yegua cansada, prado halla.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Una sola araña cien moscas apaña.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Más pija que el Don Bosco.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.