Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Hasta la salud necesita descanso.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Cinco puercos son manada.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Caminito comenzado, es medio andado.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Quien se va, vivo y muerto está.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Volverse humo.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
El nosotros anula el yo.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Camino robado, al otro día, sin gente.
¿Mirón y errarla?.