Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El verano es la madre de los pobres
La fantasía es la primavera del alma
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Beso, queso y vino espeso.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Una golondrina no hace verano.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Enero y Febrero desviajadero.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Al pan se arrima el perro.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Quien siembra llorando, siega cantando.
La suerte es de los audaces.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
A cada santo le llega su día.
En enero, suda el fresno.
Mayo ventoso, año hermoso.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Remienda paño y pasarás año.
Hoy te lo dice tu amiga.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Casado por amores, casado con dolores.
A llorar al cuartito.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El verano muere siempre ahogado
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Día que pasa, día que no, día perdido.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
A espaldas vueltas, memorias muertas.