Es de sabios cambiar de mujer.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
A cada paje, su ropaje.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Cada pez en su agua.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Moza franca, bien juega el anca.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Enero, claro y heladero.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Borrón y cuenta nueva.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Santo que mea, maldito sea.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego