¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
La oración breve sube al cielo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
A pan duro, diente agudo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Barba roja, mucho viento porta.
Cada año, calzones de paño.
Las novedades son la sal de la vida.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Alábate, mierda, que el río te lleva.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Un día menos, una arruga más.
Sacar los trapos al sol.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
En Junio hoz en puño.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Soltero maduro, maricón seguro.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
A chica boca, chica sopa.
Leer entre renglones.
Cuentas viejas líos y quejas.
El sexo nos hace perder la cabeza
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Después de la resaca viene la pleamar.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Hija que casas, casa que abrasa.
Cada día trae su propio afán.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.