Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
A donde las dan, allí las toman.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Día nublado engaña al amo y al criado.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Por San Martín, trompos al camino.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Amigo lejos, amigo muerto.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Burla con daño, no cumple el año.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Llamar al gato, gato.
Ya me cansé de descansar.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Del lunes la luna es buena.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Abre la boca que te va la sopa.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Nunca te apures para que dures.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El buen hijo a su casa vuelve.
La flor caída no vuelve a la planta
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Aun el león se defiende de las moscas.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien tenga tiempo que no espere
En San Antón, calabazas al sol.