Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Esto parece el coño de la Bernarda.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
El que más mira menos ve.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
La más fina mula, patea y recula.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Pon y te llamaran gallina.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Dios no desampara a sus hijos.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
No acose, que la están peinando.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Más vale sudar que estornudar.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
La cara bonita y la intención maldita.
La zorra se conoce por la cola.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El que nada duda, nada sabe.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El tren de Arganda, que pita más que anda.