Els lladres grans enforquen als petits.
La muerte nos iguala a todos.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Cría cuervos y tendrás más.
La hambre no tiene aguante.
Atente al santo y no le reces.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Dos agujas no se pinchan.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Al buen vino, buen tocino.
Más vale creerlo que irlo a ver.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
A quien dan, no escoge.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Gente de navaja, poco trabaja.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Olla reposada, no la come toda barba.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Buena crianza no pierde punto.
Bondad con hermosura, poco dura.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Daño merecido, no agravia.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.