El ignorante al ciego es semejante.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Los problemas nunca vienen solos.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
La zorra nunca se mira la cola.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
La esperanza es la última en morir.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Haz favores y te los pagarán a coces.
La sangre, pesa más que el agua.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Bajo ese puente, no pasa corriente.
Freno y espuela es buena escuela.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Barbas mayores quitan menores.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Hacienda que otro gano poco duró.
Gallo cantor, acaba en el asador.
A cualquiera se le muere un tío.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Más honor que honores.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
No hay atajo sin trabajo.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.