Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
La Justicia entra por casa.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Beberás y vivirás.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Quien mucho duerme, poco vive.
Mande la razón y obedezca la pasión.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Vino sacado hay que gastarlo.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La costumbre vence a la ley.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Para saber, has de leer.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
De una mentira ciento se derivan.
La lengua unta y el diente pincha
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El ignorante al ciego es semejante.