Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Cada palito tiene su humito.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Al tonto se le conoce pronto.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Aprendo mientras vivo.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
El corazón no habla, pero adivina.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Al buen día, métele en casa.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Para bien morir, bien vivir.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Aire colado, a muchos ha matado.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Nacer de pie.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.