El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Qué satisfacción estar enamorado
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Ya que no eres casto, sé cauto.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Amar y saber, todo no puede ser.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Quien madruga ojeras tiene.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Hacer ruido, para sacar partido.
Por la peana se adora al santo.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
El ojo es más grande que la barriga.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
No hay enemigo chico.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El malo siempre piensa engaño.
Lo que se ve, se aprende.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Mujer Besada mujer ganada.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Amor antiguo no se oxida
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.